Las cosas de Iván Federico

Átomo perdido en la llanura, que me nombró el poeta, nací sin querer y moriré sin poder evitarlo.

четверг, 7 июля 2011 г.

La carpa naranja G

LA CARPA NARANJA G
habita en aguas profundas donde, de tal oscuridad,
un mínimo rayo de luz es tal, que parecen aguas de sol
o de fuego. 
Habita en aguas donde el poeta
y, digamos, otras mil sesenta y cinco personas, aparentemente, se bañarían sin dudarlo. 
Sin miedo a la oscuridad, y si acaso 
con miedo sólo quizá a esa luz profunda.

La carpa naranja G parece un corazón que salta,
palpitante de vida, hacia un hombro 
donde muchos hombres sueñan: 
besos los discretos, 
caricias los más tímidos,
blanco puro los osados.
Y donde yo sueño a la carpa naranja latir pura de vida. 





la carpa del estanque

Esto es un retrato superficial de la carpa naranja G.
Cualquiera que quiera saber más advierte al momento
que la carpa naranja G sonríe lotos,
sonríe frutas, y te mira
con ojos con que no te puede mirar otra carpa,
pues sólo la carpa naranja G puede mirarte
con ojos de esfinge de cuadro simbolista
y no con esos ojos de bigote de carpa asiduos
que no vienen a cuento ni en este caso a poema.

Cualquiera que quiera saber más advierte al momento
el peligro de quedarse mirando esos ojos de esfinge
o esa boca de fruta.
Cualquiera rápido podría ponerse a pintar un cuadro simbolista
o a escribir un poema de madrugada y ojos entrecerrados.

La carpa naranja G me recuerda que tengo dedos,
es una habilidad de este animal naranja, recordarme
que tengo cosas, seso, sexo, dedos, dotes...
Recordarme que vibro.

la naturaleza imita al arte 

G de gracias por flotar sutil.
G de gracias por estar ahí.
De Gracias por estar aquí,
entre mis dedos.
De Gelatina palabra ya casi prohibida por la moral
y el clero.
G de Gélido mar que acaba hirviendo.
De Gracias siempre, carpa G, por existirme.

Cuando alguien escribe un poema todos empiezan a hacer conjeturas.
Ese es el error. Este poema habla de la carpa naranja G.
De nada más.

Otros hablaron de carpas. Pero la vida se comió su literatura y sus herederos pues heredamos el derecho.

A veces el poeta se pierde.
Gracias, mi carpa G, naranja, hermosa,
ya presa en mí por siempre, profunda y llanamente,
ya presa en los barrotes de mi estanque.

La carpa original

пятница, 24 июня 2011 г.

Malevoski recomienda: Diccionario de símbolos


DICCIONARIO DE SÍMBOLOS
J. EDUARDO CIRLOT

SIRUELA (1ªed  Mayo 1997)




El libro lo abre un mandala. El mandala de un laberinto de Creta. El mismo que hace años se tatuó A. Magna en la espalda. Pero aunque sí, este sea un símbolo, y sí, se hable en el libro sobre algunos símbolos como la esvástica o el Yang-yin, en este libro NO vas a encontrar el significado literal de esa clase de símbolos si no el significado literario, estimado, que el gran J. Eduardo Cirlot, a través de muchos estudios y mucho conocimiento, le encuentra al uso de estos símbolos, a veces imágenes como serían los ya mencionados y otras veces palabras como fruta, espejo o mudez en la literatura de todos los tiempos.

Planta de laberinto de Creta


Un libro para perderse y aprender  o aprehender curiosidades como:


"FRUTA: Equivalente al huevo en el simbolismo tradicional. En el centro se encuentra también el germen que simboliza el inicio. Simboliza los deseos terrestres."

El crimen de la sandía pixelada



"DESNUDEZ: Ya el simbolismo cristiano distinguía en la edad media entre nuditas virtualis (pureza o inocencia) y nuditas criminalis (lujuria o vanidosa exhibición). Por eso todo desnudo tiene y tendrá un sentido ambivalente, una emoción equívoca, si de un lado eleva hacia las puras cimas de la belleza física y, por  platónica analogía, hacia la comprensión e identificación de la belleza moral y espiritual, de otro lado no puede casi perder su lastre demasiado humano de atracción irracional arraigada en los fondos insensibles a lo intelectual. Evidentemente, la expresión de la forma, sea natural o artística, induce en una u otra dirección al contemplador."

Desnudo sobre la yerba- Claude Monet

"JUGUETES: Símbolos de las tentaciones. Según Diel con este significado aparecen en la mitología griega, cuando los dioses enseñan juguetes a Dionisos niño. Una prueba similar es la que se le planteó a Aquiles, al darle a elegir joyas y preseas entre las cuales había una espada, elegida sin vacilar por el héroe."
Dionisos- Caravaggio


Y es que, como cita el mismo Cirlot al principio,  "el mundo es un objeto simbólico" (Salustio). Pero no todo el mundo tiene los ojos abiertos lo suficiente para comprender estos símbolos. Por esto recomiendo este libro al que le cueste comprender por qué escribió esto o aquello, o qué simboliza esta o aquella otra imagen que reaparece sin pedir permiso y como un mantra en su escritura. Pero también recomiendo este libro como guía a los curiosos, y a los que admiren a J. Eduardo Cirlot, porque van a encontrar ya no al genio creador de sus poemas, si no al investigador vehemente. Al lobo de colmillo limado de roer el hueso. Al dilucidador de ideas hasta dar con la expresión más certera de estas.


El as de espadas, el maestro



Dejo un poema para aquellos a los que el apellido de Cirlot os suene a chino ( imposible, ya que el apellido Cirlot tiene escudo heráldico o blasón español y blablabla) Sé que después de su lectura no van a quedarse conformes y tendrán que ir tras su busca como adictos. Mil disculpas por esto.

Escudo armas Cirlot













              67 VERSOS EN RECUERDO DE DADÁ

El uno se arrodilla dulcemente
el dos tiene las trenzas de papel,
el tres llena de plata los triángulos,
el cuatro no solloza,
el cinco no devora el Firmamento,
el seis no dice nada a las serpientes,
el siete se recoge en las miradas,
el ocho tiene casas y ciudades,
el nueve canta a veces con voz triste,
el diez abre sus ojos en el mar,
el once sabe música,
el doce alienta lámparas,
el trece vive sólo en los desvanes,
el catorce suplica,
el quince llama y grita,
el dieciséis escucha,
el diecisiete busca,
el dieciocho quema,
el diecinueve sube,
el veinte vuela ardiendo por el aire,
el veintiuno cae,
el veintidós espera,
el veintitrés adora los vestidos,
el veinticuatro sabe matemáticas,
el veinticinco magia,
el veintiséis amor,
el veintisiete guerra,
el veintiocho estrellas,
el veintinueve luna,
el treinta tiene garras de cerezo,
el treinta y uno flota,
el treinta y dos destruye los anillos,
el treinta y tres anula los espacios,
el treinta y cuatro ruge,
el treinta y cinco vive lejos,
el treinta y seis conoce la amargura,
el treinta y siete fulge,
el treinta y ocho baja,
el treinta y nueve quiebra torres,
el cuarenta se expresa,
pero el cuarenta y uno tiene páginas,
donde el cuarenta y dos halla su espejo,
donde el cuarenta y tres se desmenuza,
en el cuarenta y cuatro anidan tigres,
en el cuarenta y cinco monumentos,
en el cuarenta y seis hay una espiga,
en el cuarenta y siete distracciones,
detrás vienen cuarenta y ocho pensamientos,
cuarenta y nueve signos,
cincuenta cruces,
cincuenta y una lágrimas,
cincuenta y dos mujeres,
cincuenta y tres desiertos,
cincuenta y cuatro pianos,
para cincuenta y cinco partituras,
para cincuenta y seis sonidos,
cincuenta y siete soles,
cincuenta y ocho perlas,
cincuenta y nueve bocas,
sesenta muertes,
sesenta y una llagas,
sesenta y dos pirámides,
sesenta y tres adioses,
sesenta y cuatro diccionarios,
sesenta y cinco sentimientos,
sesenta y seis recuerdos,
sesenta y siete flores.

J EDUARDO CIRLOT


вторник, 19 апреля 2011 г.

Hay personas

Hay personas que no existen de colores extraños.
Personas que existen de colores casi definidos.
Personas de cuento de princesas en blanco y negro.
Personas que ni color con otras personas.
Y hay más personas y luego estamos tu y yo que, cósmicamente hablando
no somos personas ni ya nunca más tú ni yo de cualquier color.

Hay perros de colores que existen porque ladran o más bien viceversa
y hay poemas que no valen como poemas pero se venden como churros.
Hay personas, PERSONA PERSONAE, gentes, vulgarmente hablando
que tienen una estúpida manía de callar al final de los poemas.

воскресенье, 6 марта 2011 г.

SEIS POEMAS DE EL CORAZÓN

UNA REVISIÓN POÉTICA DE BIOTZA, OBRA MUSICAL DEL ARTISTA MALAGUEÑO MIGUEL PÉREZ.




*Cuando cayó en mis tímpanos Biotza acepté que ya debía dos cosas a Miguel, la primera "sublimarme" en un poema ya hace años cuando violines y sostenes se confundían en mi barba, y la segunda ésta. Este disco que susurró, como si estuviera saliendo de sus dedos a mis oídos, que debía responder de algún modo al desafío, que ya iba siendo hora de devolver un par de favores, y que, ¿por qué no?, el favor de vuelta sería musicar a modo de autoescucha de mi propio corazón, su corazón, y expresar lo que los dos puedan decir a través de mi. Desde un cuento a una vivencia o a una apertura de tripas en directo.

I

Es en el corazón donde todo empieza y todo acaba.
Ay, cuanto de poco e incierto sabemos del pulso que sentimos,
cuantísimo de tan poco y falso sobre el ritmo o la respuesta del timón,
básicamente sabemos la sangre,
¿Por qué entonces cabe tanto y tanto
en esta cajita amorfa?

II

Diecisiete besos de primavera el corazón de ella
bajo el parasol. Cuarenta estampidas de animales violentos
bajo los dedos de él, bajo el parasol y sobre ella.

Reunión de ritmos, reunión sobre la tierra,
donde unidad es la espuma,
la arena, la boca de él, la de ella.

III

Qué sordo te quedaste aquel día que dejamos de escuchar tu corazón,
qué mudos nos dejaste aquel día que tu corazón tembló por última vez en nuestro pecho.
Qué ceguera de ir por la vida buscando si no amor quizás refugio y
qué falta de tacto el dar siempre con la fugacidad de la pasión o flores que se pudren,
sólo encontrar lo cierto de tu pulso en la memoria,
no más en los espejos, en la gente,
no más en las tabernas de marisco,
en la bebida prenocturna,
ni más en la ebriedad
de vuelta a casa.

Porque no hay casa si no hay tu pulso,
y sólo me imagino una casa de nuevo
si empezase a latir el corazón del mundo
como latió el tuyo.

¡Qué insipidez de vida sin legado!

IV

No querían decirlo. Esa era la cadencia principal.
Pero al mirar adentro: flores luces fuentes barcos sueño lotos primaveras y de pronto la herrumbre del secreto en bucle.
De nuevo la cadencia principal. No te lo digo.
No me lo cuentas. Keep it a secret.
Y al fondo mariposas, nochebuenas, luces tintineantes como árboles de otoño.
Y de nuevo el secreto. La cadencia.
Silencio sepulcral.

Ya nunca será dicho, visto, escrito.

V

Llueve sobre un cristal sucio mientras una mota de polvo baila sobre el silencio
de él y un brillante destello de luces de afuera recorre el rostro de ella.
La tierra se alimenta de otras cosas. La vida se alimenta de otras cosas. El pulso
se alimenta de otras cosas. La noche se alimenta de otras cosas...

Qué escenario maldito...
Qué pantomima representan pelusa y brillo
al encontrarse en el camino al suelo.

VI

Caían mitos como rayos de luna sobre la tierra.
Sonata sexta para un corazón tal vez partido:
quizás experimento de soniddo., más siempre corazón,
sonata triste, arrastrapersianas, desvelajilgueros,
concluyeabismos,sonata alimentaperros, sonata aguda de grave.

Miguel Pérez – Biotza

(Podeis encontrar fácilmente BIOTZA en spotify)