Las cosas de Iván Federico

Átomo perdido en la llanura, que me nombró el poeta, nací sin querer y moriré sin poder evitarlo.

воскресенье, 6 марта 2011 г.

SEIS POEMAS DE EL CORAZÓN

UNA REVISIÓN POÉTICA DE BIOTZA, OBRA MUSICAL DEL ARTISTA MALAGUEÑO MIGUEL PÉREZ.




*Cuando cayó en mis tímpanos Biotza acepté que ya debía dos cosas a Miguel, la primera "sublimarme" en un poema ya hace años cuando violines y sostenes se confundían en mi barba, y la segunda ésta. Este disco que susurró, como si estuviera saliendo de sus dedos a mis oídos, que debía responder de algún modo al desafío, que ya iba siendo hora de devolver un par de favores, y que, ¿por qué no?, el favor de vuelta sería musicar a modo de autoescucha de mi propio corazón, su corazón, y expresar lo que los dos puedan decir a través de mi. Desde un cuento a una vivencia o a una apertura de tripas en directo.

I

Es en el corazón donde todo empieza y todo acaba.
Ay, cuanto de poco e incierto sabemos del pulso que sentimos,
cuantísimo de tan poco y falso sobre el ritmo o la respuesta del timón,
básicamente sabemos la sangre,
¿Por qué entonces cabe tanto y tanto
en esta cajita amorfa?

II

Diecisiete besos de primavera el corazón de ella
bajo el parasol. Cuarenta estampidas de animales violentos
bajo los dedos de él, bajo el parasol y sobre ella.

Reunión de ritmos, reunión sobre la tierra,
donde unidad es la espuma,
la arena, la boca de él, la de ella.

III

Qué sordo te quedaste aquel día que dejamos de escuchar tu corazón,
qué mudos nos dejaste aquel día que tu corazón tembló por última vez en nuestro pecho.
Qué ceguera de ir por la vida buscando si no amor quizás refugio y
qué falta de tacto el dar siempre con la fugacidad de la pasión o flores que se pudren,
sólo encontrar lo cierto de tu pulso en la memoria,
no más en los espejos, en la gente,
no más en las tabernas de marisco,
en la bebida prenocturna,
ni más en la ebriedad
de vuelta a casa.

Porque no hay casa si no hay tu pulso,
y sólo me imagino una casa de nuevo
si empezase a latir el corazón del mundo
como latió el tuyo.

¡Qué insipidez de vida sin legado!

IV

No querían decirlo. Esa era la cadencia principal.
Pero al mirar adentro: flores luces fuentes barcos sueño lotos primaveras y de pronto la herrumbre del secreto en bucle.
De nuevo la cadencia principal. No te lo digo.
No me lo cuentas. Keep it a secret.
Y al fondo mariposas, nochebuenas, luces tintineantes como árboles de otoño.
Y de nuevo el secreto. La cadencia.
Silencio sepulcral.

Ya nunca será dicho, visto, escrito.

V

Llueve sobre un cristal sucio mientras una mota de polvo baila sobre el silencio
de él y un brillante destello de luces de afuera recorre el rostro de ella.
La tierra se alimenta de otras cosas. La vida se alimenta de otras cosas. El pulso
se alimenta de otras cosas. La noche se alimenta de otras cosas...

Qué escenario maldito...
Qué pantomima representan pelusa y brillo
al encontrarse en el camino al suelo.

VI

Caían mitos como rayos de luna sobre la tierra.
Sonata sexta para un corazón tal vez partido:
quizás experimento de soniddo., más siempre corazón,
sonata triste, arrastrapersianas, desvelajilgueros,
concluyeabismos,sonata alimentaperros, sonata aguda de grave.

Miguel Pérez – Biotza

(Podeis encontrar fácilmente BIOTZA en spotify)