Las cosas de Iván Federico

Átomo perdido en la llanura, que me nombró el poeta, nací sin querer y moriré sin poder evitarlo.

пятница, 25 февраля 2011 г.

Vosotros no lo sabéis, pero una araña

Vosotros no lo sabéis, pero un árbol
se está ramificando sobre el poema,
y como una tela de araña lo va cubriendo todo,
esta tela tejida de madera lo va llenando todo de vejez,
casi en los treinta dicen que si crisis, pero no es lo que hablo
ni el motivo. Me preocupa más la araña sobre el árbol sobre el poema.
Es roja la savia del segundo ramificada y es negro el veneno de la araña...

Y se está apoderando de todo más allá del poema.

Soneto a mi manera que, para mi, oiga, es la única.

Hay un potente hastío para orquesta
sonando entre los perros y la gente,
y hay una prisa unánime y urgente
viajando cabizbaja por la cuesta

en dirección a la distancia opuesta
de donde está la magia diferente,
para una vida que para el presente
por futuro mejor a rojo apuesta.

Donde quiera que vayas, solo ruinas,
catedrales de escombros adornados
y paz disimulada en las esquinas,

un punto murmurado en los costados
de algunos versos, ruinas, sólo ruinas.
Tres puntos al final arrinconados...

SUR

Macedonia de hombre y tiempo
el viejo ver morir en granada entre la fantasía
cada noche los lobos contra la pureza
insólita del agua inquieta.

Frontera de las grutas
del barro y el diablo
andaluz de la noche.