Las cosas de Iván Federico

Átomo perdido en la llanura, que me nombró el poeta, nací sin querer y moriré sin poder evitarlo.

пятница, 24 июня 2011 г.

Malevoski recomienda: Diccionario de símbolos


DICCIONARIO DE SÍMBOLOS
J. EDUARDO CIRLOT

SIRUELA (1ªed  Mayo 1997)




El libro lo abre un mandala. El mandala de un laberinto de Creta. El mismo que hace años se tatuó A. Magna en la espalda. Pero aunque sí, este sea un símbolo, y sí, se hable en el libro sobre algunos símbolos como la esvástica o el Yang-yin, en este libro NO vas a encontrar el significado literal de esa clase de símbolos si no el significado literario, estimado, que el gran J. Eduardo Cirlot, a través de muchos estudios y mucho conocimiento, le encuentra al uso de estos símbolos, a veces imágenes como serían los ya mencionados y otras veces palabras como fruta, espejo o mudez en la literatura de todos los tiempos.

Planta de laberinto de Creta


Un libro para perderse y aprender  o aprehender curiosidades como:


"FRUTA: Equivalente al huevo en el simbolismo tradicional. En el centro se encuentra también el germen que simboliza el inicio. Simboliza los deseos terrestres."

El crimen de la sandía pixelada



"DESNUDEZ: Ya el simbolismo cristiano distinguía en la edad media entre nuditas virtualis (pureza o inocencia) y nuditas criminalis (lujuria o vanidosa exhibición). Por eso todo desnudo tiene y tendrá un sentido ambivalente, una emoción equívoca, si de un lado eleva hacia las puras cimas de la belleza física y, por  platónica analogía, hacia la comprensión e identificación de la belleza moral y espiritual, de otro lado no puede casi perder su lastre demasiado humano de atracción irracional arraigada en los fondos insensibles a lo intelectual. Evidentemente, la expresión de la forma, sea natural o artística, induce en una u otra dirección al contemplador."

Desnudo sobre la yerba- Claude Monet

"JUGUETES: Símbolos de las tentaciones. Según Diel con este significado aparecen en la mitología griega, cuando los dioses enseñan juguetes a Dionisos niño. Una prueba similar es la que se le planteó a Aquiles, al darle a elegir joyas y preseas entre las cuales había una espada, elegida sin vacilar por el héroe."
Dionisos- Caravaggio


Y es que, como cita el mismo Cirlot al principio,  "el mundo es un objeto simbólico" (Salustio). Pero no todo el mundo tiene los ojos abiertos lo suficiente para comprender estos símbolos. Por esto recomiendo este libro al que le cueste comprender por qué escribió esto o aquello, o qué simboliza esta o aquella otra imagen que reaparece sin pedir permiso y como un mantra en su escritura. Pero también recomiendo este libro como guía a los curiosos, y a los que admiren a J. Eduardo Cirlot, porque van a encontrar ya no al genio creador de sus poemas, si no al investigador vehemente. Al lobo de colmillo limado de roer el hueso. Al dilucidador de ideas hasta dar con la expresión más certera de estas.


El as de espadas, el maestro



Dejo un poema para aquellos a los que el apellido de Cirlot os suene a chino ( imposible, ya que el apellido Cirlot tiene escudo heráldico o blasón español y blablabla) Sé que después de su lectura no van a quedarse conformes y tendrán que ir tras su busca como adictos. Mil disculpas por esto.

Escudo armas Cirlot













              67 VERSOS EN RECUERDO DE DADÁ

El uno se arrodilla dulcemente
el dos tiene las trenzas de papel,
el tres llena de plata los triángulos,
el cuatro no solloza,
el cinco no devora el Firmamento,
el seis no dice nada a las serpientes,
el siete se recoge en las miradas,
el ocho tiene casas y ciudades,
el nueve canta a veces con voz triste,
el diez abre sus ojos en el mar,
el once sabe música,
el doce alienta lámparas,
el trece vive sólo en los desvanes,
el catorce suplica,
el quince llama y grita,
el dieciséis escucha,
el diecisiete busca,
el dieciocho quema,
el diecinueve sube,
el veinte vuela ardiendo por el aire,
el veintiuno cae,
el veintidós espera,
el veintitrés adora los vestidos,
el veinticuatro sabe matemáticas,
el veinticinco magia,
el veintiséis amor,
el veintisiete guerra,
el veintiocho estrellas,
el veintinueve luna,
el treinta tiene garras de cerezo,
el treinta y uno flota,
el treinta y dos destruye los anillos,
el treinta y tres anula los espacios,
el treinta y cuatro ruge,
el treinta y cinco vive lejos,
el treinta y seis conoce la amargura,
el treinta y siete fulge,
el treinta y ocho baja,
el treinta y nueve quiebra torres,
el cuarenta se expresa,
pero el cuarenta y uno tiene páginas,
donde el cuarenta y dos halla su espejo,
donde el cuarenta y tres se desmenuza,
en el cuarenta y cuatro anidan tigres,
en el cuarenta y cinco monumentos,
en el cuarenta y seis hay una espiga,
en el cuarenta y siete distracciones,
detrás vienen cuarenta y ocho pensamientos,
cuarenta y nueve signos,
cincuenta cruces,
cincuenta y una lágrimas,
cincuenta y dos mujeres,
cincuenta y tres desiertos,
cincuenta y cuatro pianos,
para cincuenta y cinco partituras,
para cincuenta y seis sonidos,
cincuenta y siete soles,
cincuenta y ocho perlas,
cincuenta y nueve bocas,
sesenta muertes,
sesenta y una llagas,
sesenta y dos pirámides,
sesenta y tres adioses,
sesenta y cuatro diccionarios,
sesenta y cinco sentimientos,
sesenta y seis recuerdos,
sesenta y siete flores.

J EDUARDO CIRLOT