Las cosas de Iván Federico

Átomo perdido en la llanura, que me nombró el poeta, nací sin querer y moriré sin poder evitarlo.

суббота, 11 декабря 2010 г.

Adoro a Luis.

Adoro a Luis y su alegría cristiana.
Amo su adorable caos sin solución.
Su pelo largo siempre en medio de los besos.

Le he pedido varias veces matrimonio a Luis:
sería en Las Vegas, él de Elvis, yo de Marilyn.
Su respuesta han sido risas como siempre.
Me encanta su risa. Con patatas sabe estupenda.

Luis es un gato sobre una mesa negra
y hay que rezarle profundo
para sentir que toca con sus manos tu hombro izquierdo.

Adoro a Luis leyendo a Anónimo. Su autor favorito.
Buscando al pájaro amarillo, leyendo "he vuelto a verte".
Adoro cuando pongo a Luis contra la almohada
y el señor Unamuno cae al suelo. Y amo su táctica
y aplaudo su estrategia.

¿Qué vamos a hacer?
Adoro a Luis comiéndome la boca.
Me adoro a mi mordiéndole los labios.
Adoro el caos de chocolate nuestro,
las ropas confundidas en el suelo de su caos,
el nervio de mi pierna temblando de mi caos.

En definitiva adoro a Luis y su alegría cristiana.
Su forma de moverse por mi cuerpo.
Me adoro a mi adorándolo.

Sueño desde que lo conocí que soy una serpiente
arrastrándome entre sus lotos con mi lengua.
Mientras respiro, espero.

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