Las cosas de Iván Federico

Átomo perdido en la llanura, que me nombró el poeta, nací sin querer y moriré sin poder evitarlo.

четверг, 2 декабря 2010 г.

Desierto rojo.


Poemas del desierto
Nº3 Soneto del descubrimiento
de una ciudad.

He llegado a la ciudad en la hora del ocaso
y el mundo aquí no es diferente. Rojo fuego.
He llegado a la hora del ocaso, en el que niego
a mi cuerpo un sueño frágil, nimio, escaso.

Los ojos bien abiertos mantendré si acaso
no me fiase del terror nocturno. Ruego
al Dios de este desierto rojo, que anda ciego
y mudo, que su voz mude a mi paso.

Que me hable de que hay vida entre las piedras,
que me muestre la forma de encontrarla
entre los parques muertos con sus secas hiedras.

Que me ayude no en fe, si no en nombrarla.
"Que si, que hay vida aquí, creciendo mientras medras
tu fe donde ni yo puedo alcanzarla."




Nº4 Resurgimiento mundial
de la cucaracha

Pequeño bicho, tú tenías que ser.
Parte terrible de este mundo insólito.
Callada tanto tiempo bajo tierra.
Pequeño monstruo, tenías que ser tu
el primer tipo de vida que tras meses he visto.

Ya lo intuía.
Ya lo había oído.
El mundo un día será
para las cucarachas.

Комментариев нет:

Отправить комментарий

se asoman al espejo